Sumar IVA a un precio es sencillo — multiplicar. Pero quitarlo de un precio final tiene un error muy común: restar el porcentaje directamente. Esta guía explica la fórmula correcta de los dos sentidos.
Agregar IVA: multiplicar por (1 + tasa)
Para sumar IVA a un precio sin impuesto, multiplicás por 1 más la tasa (en decimal). Con una tasa del 21%:
100€ sin IVA × 1,21 = 121€ con IVA
De esos 121€, 21€ son IVA y 100€ son la base.
Quitar IVA: dividir, no restar el porcentaje
Acá está el error más común. Si tenés un precio final de 121€ y querés saber la base sin IVA, la tentación es restar el 21%: 121 − 21% = 121 − 25,41 = 95,59€. Eso está mal. El 21% de 121€ no es lo mismo que el 21% que se sumó sobre la base original — porque el IVA se calculó sobre un monto más chico (la base), no sobre el precio final.
La forma correcta es dividir el precio final entre (1 + la tasa):
121€ con IVA ÷ 1,21 = 100€ sin IVA
Fijate la diferencia: 100€ (correcto) contra 95,59€ (el error común) — una diferencia de casi 4,50€ sobre apenas 121€. En facturas grandes, ese error se multiplica.
Las tasas generales por país
- 🇵🇹 Portugal: 23%
- 🇪🇸 España: 21%
- 🇦🇷 Argentina: 21%
- 🇲🇽 México: 16%
- 🇨🇴 Colombia: 19%
Son las tasas que aplican a la mayoría de bienes y servicios en cada país — lo que técnicamente se llama la "tasa general".
Por qué "tasa general" no es "la única tasa"
Casi todos los países con IVA tienen además tasas reducidas o exenciones para categorías específicas: alimentos básicos, libros, medicamentos, servicios de salud, transporte público, etc. — cada país decide cuáles. Si estás calculando el IVA de un producto que sabés que tiene una tasa distinta a la general, usá la opción de tasa personalizada en la calculadora en vez de la tasa por país.